27/10/2026
𝗘𝗟 𝗔𝗧𝗟𝗘́𝗧𝗜𝗖𝗢 𝗧𝗘𝗥𝗘𝗦𝗜𝗔𝗡𝗢 𝗚𝗔𝗡𝗔 𝗔𝗟 𝗣𝗔𝗧𝗥𝗜𝗠𝗢𝗡𝗜𝗢 𝗔𝗟𝗠𝗔𝗗𝗘́𝗡 𝗖𝗢𝗡 𝗨𝗡 𝗧𝗔𝗦𝗜𝗢 𝗘𝗦𝗧𝗘𝗟𝗔𝗥 𝗬 𝗨𝗡 𝗙𝗔𝗕𝗜𝗔𝗡𝗢 𝗗𝗘𝗖𝗜𝗦𝗜𝗩𝗢 (𝟯-𝟭)
Dos golazos de Tasio y una contra individual del delantero brasileño permiten al conjunto de Malagón imponerse por 3-1 al Patrimonio en un encuentro que exigió carácter, talento y capacidad de reacción.
Hay tardes en las que el fútbol se empeña en recordarnos que sin sufrimiento no se consigue nada. No basta con jugar bien, generar ocasiones y demostrar superioridad. También hay que saber sufrir, levantarse cuando aparecen las dudas y golpear en el momento oportuno.
El Atlético Teresiano vivió una de esas jornadas ante el Patrimonio Almadén, un partido en el que exhibió su arsenal ofensivo, y el que encontró en Tasio a un auténtico francotirador y volvió a comprobar que Fabiano es el hombre capaz de devolver la tranquilidad cuando el encuentro amenazaba con complicarse.
El conjunto de Álvaro Huertas se impuso por 3-1 en un choque con alternativas, ocasiones de todos los colores y momentos de buen fútbol, pero también con algunos desajustes defensivos que impidieron disfrutar de una victoria más plácida.
Tasio, con dos tantos de extraordinaria factura, y Fabiano, con una acción individual de enorme mérito, pusieron la firma a una victoria en la que también brillaron el criterio, a la hora de distribuir de Nacho, el trabajo incansable de Curro y las intervenciones decisivas de Luis Bravo.
Un Teresiano ambicioso que encontró el camino del gol
El Atlético Teresiano saltó al terreno de juego con la intención de llevar la iniciativa y pronto comenzó a acumular argumentos para adelantarse en el marcador.
Luis Bravo, Miguel, Rubén Arribas, Saúl, Nacho, Raúl Menor, Curro, Elías, Nelson, Tasio y Fabiano salieron de inicio en un partido que a priori no debía crernos demasiadas inquietudes.
Nacho, que fue uno de los jugadores más destacados del partido, asumió el mando en la medular, moviendo al equipo con criterio y encontrando en Nelson, Elías y Curro a sus mejores aliados para poner en aprietos a la defensa rival.
La primera gran ocasión nació de una magnífica acción de Nacho, que dibujó un pase en largo para Nelson. El atacante puso el centro y el rechace cayó a los pies de Raúl Menor, que conectó un disparo potentísimo, marca de la casa. El balón, caprichoso, terminó estrellándose contra el poste. El gol se resistía, pero el Teresiano ya había enseñado los dientes.
Poco después, Elías encontró el espacio para poner otro centro peligroso. Curro remató con intención, el meta visitante Joaquín consiguió intervenir y el balón terminó golpeando en el larguero. El rechace estuvo a punto de convertirse en el primer tanto visitante.
Dos avisos que evidenciaban la capacidad ofensiva de los de Malagón, que fieles a su comienzo liguero siguen sin aprovechar al máximo las ocasiones creadas.
El Patrimonio Almadén no es aquel equipo temible que visitaba Malagón antes del ascenso a Preferente, pero han sabido renovarse bien y a base de juventud también reclamó su protagonismo y llegó a celebrar un gol que fue anulado por fuera de juego.
Una advertencia para un Teresiano que dominaba buena parte de las acciones ofensivas, pero que necesitaba mantener la concentración para no conceder oportunidades innecesarias.
Con Nacho llevando la batuta, el equipo continuó buscando la portería rival. El centrocampista condujo otra acción y encontró a Nelson, que centró sin mirar, buscando la llegada de sus compañeros. El gol empezaba a ser una cuestión de tiempo.
𝗧𝗮𝘀𝗶𝗼, 𝗱𝗼𝘀 𝘇𝗮𝗿𝗽𝗮𝘇𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗻𝗺𝗮𝗿𝗰𝗮𝗿
La recompensa a tanta insistencia llegó tras un saque de esquina. Nacho conectó un chutazo desde fuera del área que se estrelló contra el poste y el balón regresó al terreno de juego. Allí apareció Tasio, atento al rechace y con la serenidad de quien sabe que las oportunidades siempre nos conceden una segunda vida. Controló el esférico, levantó la cabeza y cruzó lejos del alcance de Joaquín para establecer el 0-1.
El primer golpe ya estaba dado. Pero Tasio tenía reservado algo más.
En una nueva acción ofensiva, Nelson encontró al atacante en el vértice derecho del área. Tasio controló el balón sin apenas dejarlo botar y soltó un auténtico "pepinazo" que se coló junto a la escuadra. Un disparo espectacular, de esos que justifican por sí solos el precio de la entrada a cualquier partido, para colocar el 2-0 en el marcador. Con este espectacular gol Tasio, que está enrachado, conseguía su quinto gol en tres partidos consecutivos. Nadie sabe lo que nos alegramos por él, por lo que ha peleado por volver a estar a su mejor nivel y porque nunca arrojó la toalla. ¡Enhorabuena Tasio!
Dos goles, dos acciones de enorme calidad y una misma conclusión: Tasio estaba dispuesto a convertirse en el gran protagonista de la tarde.
El Teresiano atravesaba su mejor momento y pudo ampliar todavía más la diferencia. El propio Tasio volvió a probar fortuna con un remate cruzado desde la izquierda, pero Joaquín consiguió detener el lanzamiento. El rechace llegó a Nacho, que envió el balón por encima del larguero.
La superioridad ofensiva invitaba al optimismo. El equipo generaba ocasiones, encontraba espacios y parecía tener el encuentro donde quería. Sin embargo, el fútbol todavía guardaba un giro de guion.
Un error que devuelve la emoción al partido
Cuando el Teresiano parecía tener la situación controlada, un error de Rubén Arribas al ceder el balón a Luis Bravo, permitió a Rai recoger el balón en una posición favorable y empujarlo al fondo de la red. El 2-1 devolvía la incertidumbre al marcador y abría una puerta que los visitantes no estaban dispuestos a dejar escapar.
El gol hizo mella en la confianza del conjunto de Malagón. Aparecieron algunas dudas, el Patrimonio comenzó a creer en sus posibilidades y una contra muy bien conducida estuvo cerca de convertirse en un nuevo disgusto para los nuestros.
Fue entonces cuando Luis Bravo reclamó su cuota de protagonismo. Nuestro guardameta respondió con dos intervenciones de mérito: primero, rechazando un disparo lejano; después, resolviendo con acierto una peligrosa acción a bocajarro. Dos paradas que sostuvieron al equipo cuando más lo necesitaba y que evitaron que la ventaja se esfumara.
Una vez más, el Teresiano debía recuperar la calma, cerrar espacios y volver a encontrar su mejor versión. Una vez más habíamos vuelto a pecar en exceso de falta de puntería y de algún despiste defensivo que nos crea inquietudes y que tenemos que mejorar si o si, más que nada porque en el partido había demostrado que la pegada estaba ahí, pero también que cualquier desconexión podía costarnos demasiado cara.
De ahí al descanso, destacar la solidez defensiva de Saúl que realizó un gran partido, no saliéndose nunca del partido y mostrándonos lo mejor de él mismo. Que Curro lo intentó y de que manera, aunque sin profundidad el bueno de Mario dio lo mejor de si mismo y no paró de correr una vez más y que Elías sigue en su línea ascendente de juego. Raúl Menor fue un fiel escudero de Nacho y afortunadamente las aguas volvieron a su cauce.
𝗗𝗘𝗦𝗖𝗔𝗡𝗦𝗢
Los primeros minutos tras el descanso fueron parecidos a los minutos de desconcierto teresiano. El Almadén lo intentaba y parecía un equipo distinto y nosotros, una vez más sufríamos de esa desconfianza que parece instalarse en el equipo de Álvaro Huertas cuando las cosas no salen bien.
Si hubiese que definir en un personaje al Atlético Teresiano quizá nos podríamos decantar por Dr Jekyll, cuando la alegría se desborda y nuestro equipo es prácticamente imparable, con infinitos recursos ofensivos y Mr Hyde con lunares de desconfianza defensiva en los que parecemos un equipo pequeño de esta liga.
Huertas movió el banquillo y los cambios compensaron el equipo. Salieron Everton, Trevi y Lucho y el equipo pareció reencontrarse una vez más.
Además y afortunadamente, alguien que no había aparecido hasta entonce, quiso asomarse al partido para convertirse en progagonista. Nos referimos a Fabiano Dos Santos.
𝗨𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗲𝗹 𝗰𝗲𝗻𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗽𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮
Hay goles que nacen de una combinación colectiva y otros que llevan la firma inconfundible de quien decide que ha llegado su momento. El tanto de Fabiano llevó la firma íntegra del brasileño.
El delantero brasileño se hizo con el balón en el centro del campo y emprendió una carrera de más de 50 metros solo hacia la portería rival. Solo ante el mundo, solo ante el portero Joaquín, definió con determinación y con la calidad que tienen los grandes, sutileza, confianza y precisión, 3-1.
Una acción individual de enorme mérito que devolvió la tranquilidad al Atlético Teresiano y confirmó que Fabiano es capaz de resolver partidos cuando se le necesita y cuando encuentra espacios para desplegar su potencia y velocidad.
Su gol supuso un golpe de autoridad, una respuesta a los minutos de incertidumbre y un mensaje claro para un rival que empezaba a vislumbrar la posibilidad de meterse de lleno en el encuentro.
Con el 3-1, el Teresiano recuperaba el aire y encontraba el premio a su insistencia ofensiva.
𝐄𝐥 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐞𝐜𝐞 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐫𝐜𝐚𝐝𝐨𝐫
El fútbol también se construye lejos de las miradas, lejos de los focos y en ese terreno tal y como hemos dicho hubo nombres propios que merecen reconocimiento.
Saúl firmó una actuación muy seria en defensa, aportando firmeza en un partido que exigió corregir desajustes y mantener la concentración. Su trabajo resultó importante para contener las acometidas del Patrimonio en los momentos más delicados.
Nacho, por su parte, fue el gran motor de este equipo. Su dominio del centro del campo, su capacidad para distribuir el balón y su visión de juego permitieron al Teresiano construir numerosas acciones de peligro. Cuando el equipo encontró su mejor versión, buena parte del camino pasó por sus botas.
Curro volvió a ofrecer una de esas actuaciones que explican por qué el compromiso es un valor imprescindible en cualquier vestuario. Peleó cada balón, trabajó sin descanso y se ofreció continuamente a sus compañeros. También estuvo cerca de encontrar su recompensa en una acción en la que persiguió una pelota y estrelló su remate contra el poste, aunque la jugada ya había sido invalidada por fuera de juego.
También brilló Everton, mostrándose más activo y pareciéndose al jugador que llegó a Malagón para quedarse.
En plena vorágine ofensiva y ya con el 3-1 en el marcador, El Teresiano realizó una de las combinaciones más brillantes del encuentro. Fabiano conectó con Curro, este encontró a Elías y el centrocampista, con un precioso taconazo, habilitó a Trevi, que remató con la puntera y el balón estuvo a punto de colarse en la portería rival. Una jugada de enorme calidad que reflejó el talento y la imaginación que atesora este equipo, cuando confían en sus posibilidades, demostrando que, cuando combina velocidad, precisión y movilidad, dispone de recursos para hacer daño a cualquier adversario.
También hubo espacio para una acción ensayada entre Raúl Menor y Nacho, que terminó con un disparo de este último detenido por el guardameta.
Una victoria con goles, carácter y deberes por hacer
El Atlético Teresiano encontró en su pegada la llave para superar al Patrimonio. Tasio firmó dos goles extraordinarios; Fabiano puso la sentencia con una carrera memorable; Nacho dirigió las operaciones; Curro trabajó sin descanso y Luis Bravo apareció cuando el equipo necesitaba un guardián bajo los palos.
Pero la victoria también dejó una advertencia, que ya viene siendo llamativa y en la que los nuestros deberían meditar.
Nuestro equipo tiene argumentos ofensivos para competir con ambición, aunque deberá reducir los errores y evitar esas fases de desconexión que permiten a los rivales regresar a los partidos.
Este Teresiano tiene talento, tiene hambre y tiene futbolistas capaces de decidir encuentros con una acción individual, pero necesita acompañar esa capacidad con la concentración y la solidez que exige la competición.
¡Vamos Teresiano!