23/09/2022
Salía de trabajar. No tenía zapatillas ni la ropa adecuada y se sumó a la marathón miraflorina. Muchos lo miraban como bicho raro y se sonreían de costado, pero él siguió a paso firme con sus chancabuques hasta el final de la carrera.
Quizás solo buscaba que no lo discriminen y que lo traten como un peruano más que lucha y sale adelante, a paso firme y con dignidad en los ojos. Todos mis respetos, señor Vigilante!