21/02/2026
❤️es importante informarse bien siempre gracias Saskia Balloons por el post con información valiosa de la cual muy pocos hablan porque desconocen ❤️
Hoy leí una publicación que realmente me movió el corazón.
De esas que te recuerdan por qué empezaste… y quiénes fueron tus verdaderos referentes.
Hubo una generación de profesionales en esta industria que valía la pena seguir.
Que valía la pena imitar.
Que te inspiraban a ser mejor, no a competir por likes.
Había una ética clara.
Había estándares.
Había profundidad.
Y sí, estoy hablando de la época de The Pioneer Balloon Company, de Qualatex, del programa Qualatex Balloon Network (QBN) y de la certificación Certified Balloon Artist (CBA).
Esa fue —y seguirá siendo— la primera certificación acreditada por más de 20,000 decoradores alrededor del mundo. No era un título online. No era un diplomado rápido. No era una membresía para “pertenecer”.
Era un examen presencial.
Era técnica real.
Era conocimiento profundo.
Era hacer las cosas exactamente como debían hacerse.
Recuerdo que el CBA costaba $340 dólares, y 40 eran solo del material para presentar el examen. No había atajos. No había repeticiones virtuales. O sabías… o no pasabas.
Y gracias a esa formación mi negocio no creció un 10%, ni un 50%. Creció 100% .
Me dio estructura, lenguaje técnico, criterio profesional y seguridad para hoy poder educar con responsabilidad.
Hoy vemos muchas certificaciones, diplomados y sellos por todas partes. Y no estoy en contra de las comunidades —para nada— pero sí creo que debemos preguntarnos:
• ¿Quién está detrás de esa certificación?
• ¿Qué trayectoria tienen?
• ¿Qué profundidad académica ofrecen?
• ¿Qué estándares defienden?
Porque pertenecer a una comunidad no es lo mismo que formarse con estándares internacionales.
Lo más importante al final del día no es cuántos logos tengas en tu bio…
Es cuánto conocimiento real aplicas.
Y cuánto dinero cae a tu caja gracias a ese conocimiento.
Respeto a todos.
Cada quien toma sus decisiones.
Pero para mí, el peso lo tiene la trayectoria, la ética y la profundidad intelectual.
Estoy agradecida de haber sido formada por profesionales que viajaron el mundo enseñando, examinando, defendiendo principios y elementos del diseño con excelencia. Eso marcó mi estándar para siempre.
Y por eso hoy enseño como enseño.
Sin atajos.
Sin humo.
Sin vender pertenencia… sino estructura.
A mis alumnos y exalumnos: aquí estoy. Siempre.
Y a los que están empezando: investiguen, pregunten, analicen de quién viene lo que están aprendiendo.
La industria necesita más ética y menos ruido.
Con cariño y convicción,
Saskia 💎🎈
desde 2016