12/07/2025
En el fútbol, el arquero siempre está en la mira.
Cuando el equipo gana, casi nadie se acuerda de esa atajada imposible.
Pero cuando se pierde, la culpa suele caer primero en el arco.
Si eres arquero: acepta que siempre serás señalado, pero también siempre podrás demostrar de qué estás hecho.
Si eres papá, mamá o entrenador: no destruyas la confianza de tu arquero por un gol. Ayúdalo a levantarse, porque solo quien se pone los guantes sabe lo que pesa ese puesto.
Un gran equipo se construye desde el arco… y desde la confianza que todos le dan a quien se para ahí.