02/06/2026
La trágica partida de nuestra amiga Leidy y de sus pequeños hijos nos deja un dolor inmenso que es difícil expresar con palabras. Como migrantes colombianos en Nueva Zelanda, muchas veces vivimos ocupados trabajando, luchando por nuestras familias y persiguiendo nuestros sueños, y a veces olvidamos lo importante que es mantenernos unidos como comunidad.
Esta tragedia me deja una reflexión profunda: a pesar de las diferencias, las distancias y los desafíos que enfrentamos en un país extranjero, seguimos teniendo la oportunidad de apoyarnos, acompañarnos y construir juntos. La solidaridad que hemos visto en estos días demuestra la grandeza de nuestra comunidad colombiana.
Ojalá no tengamos que esperar a una pérdida tan dolorosa para recordar que somos una sola familia lejos de nuestra tierra. Que la memoria de Leidy y sus hijos nos inspire a ser más unidos, más presentes y más humanos unos con otros.
Descansen en paz. Su recuerdo vivirá para siempre en nuestros corazones. ❤️🕊️