La Feria Nacional de Zacatecas tiene un antiguo origen que data desde finales del siglo XVI, cuando el cabildo de entonces acordó que el día 8 de septiembre de todos los años, los vecinos de la población festejasen a la virgen con diversas actividades, como su respectiva patrona que era, por lo que se adoptó como patrona del lugar a la Virgen de los Remedios, la primera que se tuvo. En el primer l
ibro de actas de cabildo quedaron asentadas las actividades religiosas y profanas que se desprendieron de la fiesta de la fundación de la ciudad. Desde esa fecha se hacía una procesión alrededor de la iglesia y la plaza mayor, que es el antecedente de lo que ahora se conoce como la Romería. Las fiestas de Zacatecas cobraron importancia en 1593 cuando, por primera vez, el 7 y 8 de septiembre se paseó por las calles el pendón con el escudo de armas de la ciudad. Al final del virreinato no se le dio importancia a la celebración, sino hasta los albores del siglo 20, cuando en 1926 se organizaron las llamadas Magnas Fiestas de la Ciudad. Esa fue la primera ocasión que se coronó a una reina, además de realizarse juegos florales, paseos y kermés. En 1938 se lanzó una iniciativa de promover ferias para reactivar la economía en los estados y municipios. Zacatecas abrazó la iniciativa y en ese año organizó la Feria Nacional de Año Nuevo, que se hizo durante tres años consecutivos sin tener éxito. El entonces gobernador del estado, Pánfilo Natera, organizó la primera Feria Regional de Zacatecas en 1940, a la que convocó a los municipios para montar pabellones para vender sus productos. Fue a mediados del siglo 20 cuando esta festividad cambió de nombre a la Feria del Patrocinio en honor a la santa patrona, que se venera en el Cerro de La Bufa. Fue hasta 1970 cuando la fiesta empezó a ostentar la categoría de Feria Nacional de Zacatecas. Ese año fue crucial, pues la feria se trasladó a sus actuales instalaciones ante la aceptación que tuvo con la llegada de comerciantes y visitantes del país y del extranjero. De esta forma, dejó atrás a la Alameda, que durante el siglo 20 albergó las actividades feriales. Son dos semanas de festejos cívicos y religiosos, que por una parte se conmemora el aniversario de la fundación de la ciudad (1546) y las fiestas de la virgen de Nuestra Señora de los Zacatecas y la del Patrocinio.