La educación es una de las tareas más importantes en la historia de la humanidad, ya que “define, difunde activamente valores universalmente aceptados, en particular la paz, la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad”, y enriquece a quien la recibe. Madre María Amada del Niño Jesús, fundó en Tuxtla Gutiérrez, un instituto con la misión de proporcionar a la niñez y juventud, una verdade
ra formación religiosa, moral y ética. A 80 años de su fundación, esta labor continúa con el objetivo no sólo de formar en la ciencias y las artes, sino generar “que cada alumno sea un apóstol del amor y la devoción al Sagrado Corazón”, dando en sus aulas una educación integral que da identidad, formación en la fe y privilegia la dignidad de cada persona para enfrentar los retos de la sociedad actual. María Amada del Niño Jesús, atendiendo a la petición urgente hecha por el Gobernador del Estado Rafael Pascacio Gamboa, en representación de las señoras Guadalupe Arriguiñada, Lupita de Calderón, Dolores C. De Aragón, entre otras, decide fundar el “Colegio de Niñas” con la intención de mejorar la calidad de la educación de la mujer en una forma humana, moral y espiritual. El nombre dado en memoria del primer colegio que fue fundado por el virrey Don Antonio de Mendoza, desde el siglo XVII en la capital de la Nueva España, hoy Ciudad de México. Gracias a esto, el 1 de febrero de 1943, abrieron sus puertas e iniciaron labores con la asistencia de 163 niñas que integraron la primera generación. Las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe (MSCGpe) se establecieron en el antiguo convento y casa parroquial, junto a la Iglesia de San Marcos, y el colegio se ubicó en la casa denominada, en aquel entonces como “Posada Tuxtla”. En 1956 se creó la sección secundaria, ampliando la capacidad de atención para las jovencitas. En 1957 la diócesis de Chiapas se desmembró, permitiendo que para 1965 se creara la Diócesis de Tuxtla, nombrando al presbítero José Trinidad Sepúlveda como obispo; ante las necesidades de la diócesis, las MSCGpe fueron las precursoras que prepararon los caminos y el nacimiento de la Iglesia en Tuxtla Gutiérrez al realizar obras de misericordia y apoyar la labor de los sacerdotes. Para el año de 1966, las MSCGpe integraron al servicio educativo la Escuela Normal con turno vespertino, y al siguiente año fundaron la “Escuela Normal para Educadoras”, anexando un jardín de niños; ambas escuelas recibieron el mismo nombre “Fray Víctor María Flores” en honor a su labor pedagógica. Años después, resultando insuficiente el local, ya que el número de alumnas iba en aumento, se construyó entonces un nuevo edificio exclusivo para la sección primaria del Colegio de Niñas, local donde hasta hoy se encuentra y funciona junto al jardín de niños entre la 9ª Norte y Calle Central. Entre los años de 1979 a 1982, el centro de Tuxtla Gutiérrez vivió su primera gran remodelación, el plan incluía la remodelación de la catedral, por lo que Monseñor Sepúlveda gestionó y logró la reubicación y edificación, por parte del gobierno, del colegio de niñas y casa de las religiosas en un lugar más amplio, en el que se impartiría educación secundaria, y a partir de 1983 de nivel preparatoria; uno de los
cambios más importantes fue introducir la educación mixta, que el colegio imparte desde 1993. Desde 1943 y hasta el día de hoy, el trabajo del Colegio Fray Víctor María Flores ha velado por la formación en la fe y la ciencia, de niños y jóvenes que con el amor del Corazón de Jesús, el cuidado maternal de la Virgen de Guadalupe y el trabajo de las misioneras y docentes, han aportado a la sociedad tuxtleca, hombres y mujeres de bien, comprometidos con el mundo y la fe.
“Reina Corazón Divino de Jesús”
SD. María Amada
Directora General
Norma Toledo Solano, MSCGpe.