29/05/2026
Pronunciamiento: Por la Dignidad Animal y la Seguridad de sus Defensores
Hoy alzamos la voz para reconocer la labor incansable de las y los activistas que, con valentía, defienden a quienes no tienen voz. Casos como la lucha por la integridad de los habitantes del Refugio Franciscano, la exigencia de condiciones dignas para la elefanta Ely, la resistencia ética contra las corridas de toros, son ejemplos de una conciencia social que ya no acepta la crueldad como tradición ni la negligencia como norma.
El FAUNA nació justamente con el objetivo de generar empatía y conciencia ante una realidad que muchos prefieren ignorar. Nuestra existencia surge de la urgencia al constatar el alarmante número de perros y gatos en situación de calle, así como la brutalidad y frecuencia de los casos de maltrato animal en nuestro entorno. No podemos ser indiferentes ante una crisis de crueldad y abandono que crece día con día.
En Tepoztlán vivimos el creciente problema de perros ferales, maltrato animal flagrante y caballos y ganado sueltos cuya excusa son los usos y costumbres, pero que en realidad exponen una realidad cruda de abandono, normalización de la violencia y una total falta de ordenamiento. Las tradiciones locales no pueden seguir siendo el escudo para justificar el sufrimiento, la explotación animal ni la irresponsabilidad comunitaria.
Nuestras Exigencias:
A las Autoridades (Locales, Estatales y Federales): Exigimos el cumplimiento estricto y sin simulaciones de la normativa vigente en materia de bienestar animal. La omisión y la falta de aplicación de la ley por parte de los tres niveles de gobierno los hace cómplices del maltrato.
Protección al Activismo: Demandamos garantías de seguridad y protección efectivas para las y los defensores de derechos animales, quienes enfrentan riesgos reales al confrontar la negligencia institucional y los intereses económicos del sector.
A la Sociedad Civil: Hacemos un llamado a asumir una responsabilidad compartida: respetar a los animales es respetarnos a nosotros mismos. La indiferencia también es violencia.
La justicia no es plena si excluye a los demás seres sintientes. ¡Leyes aplicadas, autoridades responsables y activistas seguros!