Jugar aprendiendo” o “aprender jugando”, sería condensar en esa sola frase el objetivo primordial que me ha llevado a descubrir todo ese nuevo universo de genoformas, que contienen en todas y cada una de sus características de una manera que podamos apreciarlas y sorprendernos con ellas; y estas lo muestran simple y sencillamente al poderlas sentir y manipular, mediante prototipos elaborados con m
ateriales simples, o incluso con aquellos que se destinan a tirarlos a la basura; por esto digo que todas y cada una de ellas las he hecho ‘pa’tentar’; pero esto no quiere decir el haber elaborado las solicitudes correspondientes ante la Secretaría encargada de ello, sino que simple y sencillamente las he hecho para que se puedan tentar, sentir, tocar y manipular; primeramente para conocerlas, y posteriormente medirlas y comprobarlas, ubicarlas, relacionarlas y estar en posición de implementarlas multidisciplinariamente, en diseños que revolucionen y satisfagan con soluciones tridimensionales cualquier problema que necesitara de ellas, aportando estéticamente una ingeniosa forma de innumerables diseños, elaborados con texturas, colores y materiales idóneos en cada caso, pero actuando como un bagaje de posibilidades, al observarlas, estudiarlas, manejarlas, analizarlas, entenderlas y comprenderlas, pues es consabido que: “El que no conoce, es tan ciego como el que no ve”. GENOFORMAS Y así al conocerlas, se formalizan los cuatro componentes esenciales que son tomados en cuenta para diseñar: lo conceptual, lo visual, lo relacional y lo práctico, pues cuando estos elementos son visibles y sustentables es cuando adquieren forma. Sus funciones, cálculos, fórmulas y proyecciones que en el futuro se vayan asociando con ellas, se irá posteriormente conformando y añadiendo, así como sus nombres, definiciones y clasificación. Colón descubrió América, pero nunca intentó vislumbrar cual sería el futuro de su descubrimiento.