10/09/2026
¡Qué grandiosa historia de pionero urbano! Es increíble cómo Mexicali vio nacer y crecer esa escena gracias al impulso de eventos que empezaron en aulas universitarias hasta llenar el Salón SAGARPA con más de mil almas. Reconozco totalmente a esa generación: jóvenes que con pelucas improvisadas, cosplays hechos en casa, manga importado y reproductores MP3 llenos de J-Rock o openings de anime, estaban construyendo una comunidad donde antes no había nada.
Hace 16 años, cuando la cultura otaku y el amor por los cómics aún se veían con recelo o como una simple rareza, un grupo de apasionados empezamos a abrir espacio en Mexicali. Lo que en 2004 arrancó como pequeños encuentros universitarios y escolares, para 2010 ya era un fenómeno masivo que llenaba al tope el Salón SAGARPA con más de mil personas reunidas por una misma pasión.
Hoy causa sorpresa o asombro cómo se expresan las nuevas generaciones, pero olvidamos que las tribus urbanas de los años 2000 fuimos los disruptores de nuestra época. Queríamos identidad, pertenencia y un lugar seguro para ser nosotros mismos. Por eso, en 2008 abrí la sección "Homunitus" en el periódico local; un espacio pionero pensado para convocar, visibilizar y conectar a toda esta comunidad emergente que apenas se estaba encontrando en la ciudad.
El Salón SAGARPA presenció postales memorables: los primeros cosplays elaborados con pura creatividad local, los torneos de videojuegos en pantallas de tubo, las bandas locales tocando temas en japonés y, sobre todo, miles de jóvenes encontrando a sus iguales. Ver esas fotos de 2010 no solo trae nostalgia, sino el orgullo de recordar que fuimos parte de los cimientos de la cultura pop en nuestra frontera.