29/03/2024
Hubo una vez…
Hace muchos años existió un deporte que fue profesión y sustento para muchas familias donde se guardaba el misterio de cada personaje enfundado en una máscara y en un traje, las luces brillaban y el escenario se cubría de fantasía y emociones con tan solo el caminar o presencia de muchos de ellos por la pasarela.
Hubo una vez …
Donde las Arenas se llenaban de espectadores que hacían largas filas para ver a sus ídolos y bastaba con dos arriba del encordado para cimbrar una plaza llena de familias y niños con sueños de ser luchadores algún día no muy lejano.
Hubo una vez...
Un público apasionado y fiel que hacía catarsis en cada función, sin meterse en la vida personal de los luchadores, realmente disfrutando lo que veían sobre un encordado en cada función.
Hubo una vez…
Una escuela, una disciplina y un Maestro que era respetado y visto como un padre para muchos, un ser celoso de su profesión que no permitía que cualquiera viniera a burlarse de la lucha libre ni hacía luchadores en tres meses.
Hubo una vez…
Buenas intenciones con las que nacieron muchas empresas que intentaron marcar un precedente y terminaron arruinándolo todo.
Hubo una vez…
Una revista que cada semana traía toda la información de las Arenas, reportajes, retos y personajes nuevos que poco a poco se volvieron ídolos y Campeones.
Sí hubo una vez…Pero eso ya pasó.
Se lo ha tragado el tiempo, la avaricia, el ego, los excesos que no perdonan ni reconocen las historias de oro de los que muchos fueron protagonistas. Solo nos a los que aún le tenemos respeto a esto algunas imágenes y los recuerdos de algo que ya fue y no volverá a ser nunca más… Todo lo maravilloso que encierra nuestra bendita lucha libre están por extinguirse…
Pero…Veamos que hacen las siguientes generaciones
Autor: Humberto Gutiérrez “El Rayito”
Foto: Humberto Gutierrez ElRayito