20/05/2026
LA HISTORIA DE UN CAMPESINO: ""PURO PUEBLO NUEVO VIÑAS"
Aun recuerdo cuando caminaba a trabajar desde el casco urbano del pueblo, hasta las Fincas de: Santa Cecilia, Santa Isabel, Ixpaco.
También me iba a lugares tan lejanos, como La Finca EL Zapote, El Jocote, El Vainillal, El Progreso, Teanzul... Fueron muchos los lugares, a donde fui a trabajar.
En esos lugares, quedaron derramadas muchas gotas de sudor. Y fué con ese sudor que ganaba mis centavos, para el sostén de mi familia, algo que no me avergüenza decirlo, porque fué dinero ganado honradamente, con el sudor de la frente.
La jornada comenzaba desde muy temprano. Había que levantarse desde las dos de la mañana a juntar el fuego, preparar el bastimento y las herramientas de labranza.
Tenía que salir a las tres de la mañana, porque la entrada era a las seis en punto.
El trayecto era peligroso. Muchos años lo transité. Se contaban muchas historias violentas sobre estos caminos tenebrosos.
En medio de aquella negra oscuridad, solo se escuchaba el canto de los pájaros, uno que otro tecolote lanzaba su fúnebre canto en alguna rama lejana.
De repente, de una casa salía ladrando uno que otro chucho. Yo solo les hacía amagues con el machete, y salían corriendo con la cola entre las patas, igual que el perro arrepentido.
Habia que pasar por un lugar que tenía un nombre muy peculiar: "Palo Cuache". Para pasar por ese lugar, había que tener mucha adrenalina. La verdad que no hayaba a quien encomendarme, desde La Virgen milagrosa de Concepción hasta el Dulce Nombre de Jesús.
De ese lugar se contaban historias de terror, desde asaltos, violaciones y asesinatos, hasta espantos que se aparecían en medio de la oscuridad.
Cuando recuerdo esos momentos, mis ojos se llenan de lágrimas, porque a pesar de todo fueron los momentos mas felices de mi vida. Dios siempre estuvo conmigo, y nunca me pasó nada... ¡Bendito sea mi Dios!...
De esos sucesos, ya hace muchos años. Es parte de la historia de mi vida. No fué fácil superar esos obstáculos y salir adelante, pero con la ayuda de Dios lo logré. Y aquí estoy todavía "Vivito y coleando" en una tierra extraña, pero como dijeron "Los Tigres Del Norte": "Pero nunca he olvidado a mi pueblo y ni pienso olvidarlo jamás, aunque tenga sus casas de adobe, y una que otra calleja empedrada".
Esta historia quedará en el recuerdo, sobre las p***s y sufrimientos que pasan nuestra gente, cuando les ha tocado pasar por esos caminos polvorientos y pedregosos.
Algún dia regresaré, y podré visitar cada una de nuestras aldeas. Y saludar a esos paisanos míos, a quienes recuerdo todos los días.
¡Que Dios los continúe bendiciendo!... amigos de Pueblo Nuevo Viñas y aldeas circunvecinas, de parte de un amigo:
Autor: Juan García