El 4 de abril de 1998 se estableció legalmente la “Fundación Música y Juventud”. La Fundación es parte de un programa latinoamericano reconocido por la UNESCO, que pretende partir de la práctica musical en grupo para lograr una educación integral en los niños y jóvenes y, de esa forma, desarrollar una cultura de paz. La Fundación se propuso promover un movimiento musical con el que todos los secto
res de la población guatemalteca puedan identificarse y en el que sus militantes sean agentes multiplicadores del mismo para la formación de VALORES y de modelos para lograr alcanzar el desarrollo de una sociedad democrática y sensible que viva en una CULTURA DE PAZ. Hasta la fecha, la Fundación reconoce agrupaciones musicales modelo CORALES, ORQUESTALES Y DE BANDA en las siguientes regiones: DEPARTAMENTO DE GUATEMALA, COSTA SUR, OCCIDENTE. OBJETIVOS
•Contribuir al rescate de la juventud en alto riesgo.
•Difundir la creación de coros y orquestas infantiles y juveniles por todo el país.
•Fomentar valores humanos en todos los grupos musicales.
•Promover el desarrollo de la educación integral en Guatemala.
•Apoyar a la Orquesta Sinfónica Juvenil “Jesús Castillo”, grupo base del proyecto.
•Suscitar la capacitación continua de los grupos conformados.
•Propiciar intercambios a nivel nacional e internacional.
•Difundir la música nacional e internacional. IDEARIO
La Fundación Música y Juventud para Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles de Guatemala, declara como principios rectores de su quehacer los siguientes:
•El derecho a la educación para los niños y jóvenes es fundamental para que se desarrollen valores que generen una sociedad en la que reine la paz.
•La música es parte esencial en la vida de todo ser humano y, a través de ella, se pueden adquirir modelos para lograr una sociedad democrática y sensible que valore su identidad.
•La educación integral es fundamental para el desarrollo humano.
•Los miembros de la Fundación deben facilitar el acceso a la formación musical de niños y jóvenes de todos los estratos sociales.
•La educación de los niños y jóvenes se dirige hacia la apreciación y la interpretación de música sinfónica y coral de alto nivel.
•Las personas que integran la Fundación son libres de expresar sus pensamientos y convicciones, dentro de las normas de respeto universal.
•Existe libertad para ejercer la docencia, de acuerdo con la ética y el respeto a los demás.
•Existe la libertad de proponer ideas o métodos de trabajo que contribuyan al desarrollo de la institución.
•Valora y respeta a quienes conforman la Fundación y reconoce que todos sus miembros, en su calidad de seres humanos, son iguales en derechos y en obligaciones, sin discriminación de religión, raza, sexo, edad, posición económica o nivel académico.
•El trato justo, el respeto a las ideas y a los derechos de los demás son el fundamento de la convivencia pacífica en la sociedad.
•Sus miembros son íntegros y deben tener una conducta apegada a las normas y a los compromisos contraídos con la Fundación.
•La protección, el enriquecimiento y la divulgación del patrimonio cultural del país.
•El trabajo en equipo y la promoción del liderazgo deben ser desarrollados y fortalecidos como modelos para la vida.