21/04/2026
Dos días después, con las motos ya en casa, el cuerpo todavía recuperándose y la cabeza repasando cada momento vivido, toca hacer balance de The Rebel Monkey Ride 2026.04.
Y solo podemos decir una cosa: GRACIAS.
Este fin de semana hemos vuelto a vivir algo muy especial. Más de 70 participantes tomaron la salida dispuestos a enfrentarse a 1600 kilómetros, muchas horas de moto, sueño, esfuerzo, concentración y ese reto personal que cada uno libra en silencio dentro del casco.
El resultado habla por sí solo: 98% de finalización. Un dato espectacular que refleja preparación, compromiso y el nivel de todos los riders que estuvieron en esta edición.
Pero la Rebel nunca va solo de kilómetros. Va de personas. Y una vez más se ha respirado ese ambientazo que hace diferente este evento desde el primer minuto: compañerismo, respeto, buen humor, ayuda entre participantes y esa forma de entender la moto que ya muchos llaman la Cultura Monkey.
También nos hace especial ilusión seguir creciendo a nivel internacional. En esta edición hemos contado con riders llegados desde Alemania, Suiza y Portugal, que se sumaron a la aventura compartiendo carretera, esfuerzo y espíritu Rebel con todos nosotros. Ver cómo esta locura traspasa fronteras nos llena de orgullo.
Queremos agradecer de forma especial a nuestros sponsors principales, Triumph Motorcycles España y KLIM, por su apoyo y confianza en el proyecto. Contar con marcas así nos ayuda a seguir creciendo y a mantener vivo el espíritu Rebel Monkey Ride.
Y también gracias a todas las empresas colaboradoras que han puesto su granito de arena para que esta edición haya sido posible. Detrás de cada evento como este siempre hay muchas personas trabajando y sumando para que todo salga bien.
Por supuesto, gracias a todos los participantes: a los que repetíais, a los que veníais por primera vez, a quienes ayudasteis a otros durante el camino y a quienes aportasteis vuestra energía durante todo el fin de semana. Vosotros sois el alma de todo esto.
Han pasado solo dos días… y ya os echamos de menos.
Ahora toca descansar, revivir fotos, contar historias que seguramente irán mejorando con cada cerveza y empezar a escuchar esa frase clásica de: "yo el año que viene no vengo…”
Nos conocemos.
Nos vemos en la próxima.