25/05/2026
Emerita Lvdica baja el telรณnโฆ y Mรฉrida vuelve, poco a poco, a su presente ๐๏ธโจ
Durante estos dรญas, 175.000 personas han recorrido nuestras calles viajando dos mil aรฑos atrรกs, disfrutando de una experiencia รบnica en la que Augusta Emerita ha vuelto a latir con toda su fuerza. Hemos sentido el orgullo de nuestra historia, la emociรณn de nuestras raรญces y la magia de una ciudad capaz de transformarse y emocionar como ninguna otra.
Ahora regresamos a la rutina, al dรญa a dรญa y el sonido habitual de la ciudad que no para. Las tรบnicas vuelven a guardarse, las antorchas se apagan y los monumentos recuperan su calma cotidiana. Pero queda algo difรญcil de explicar en esa emociรณn compartida de haber vuelto a sentir que Mรฉrida entera caminaba unida mirando a su pasado para celebrar lo que somos.
Gracias a las asociaciones recreacionistas locales y llegadas de tantos lugares; a los artesanos y artesanas de los mercados; a los trabajadores y trabajadoras municipales; a la empresa de producciรณn; a los servicios de limpieza, jardines y transporte urbano; a Cruz Roja, Protecciรณn Civil, Policรญa Local y Nacional y, por supuesto, al Consorcio de la Ciudad Monumental y al Museo Nacional de Arte Romano.
Gracias tambiรฉn a los Centros de Mayores, a los Centros Educativos, a la hostelerรญa, comerciantes y establecimientos hoteleros que han llenado la ciudad de vida y hospitalidad durante estos dรญas. Al Centro Especial de Empleo La Encina y al Centro Ocupacional Proserpina, por formar parte, una vez mรกs, del alma de esta celebraciรณn.
Y, sobre todo, gracias a la ciudadanรญa emeritense y a las miles de personas que nos han visitado y han hecho grande, una vez mรกs, esta fiesta que ya pertenece al corazรณn de Mรฉrida.
Porque el verdadero รฉxito de Emerita Lvdica no estรก solo en lo que se ve sobre la arena o entre las columnas del Templo de Diana. Estรก en una ciudad entera implicรกndose, colaborando y sintiendo que, entre todas y todos, construimos algo รบnico.
Y mientras la vieja Augusta Emerita se despide hasta el prรณximo aรฑo, queda la nostalgia bonita de los dรญas felices, de las calles llenas, de las miradas emocionadas y de una ciudad que, durante unos dรญas, volviรณ a latir como hace dos mil aรฑos โค๏ธ
Ya caminamos hacia la XVII ediciรณnโฆ soรฑando con volver a vivirlo todo otra vez.