10/09/2016
Hace 1 semana de todo y aún no he podido asimilar nada:
- 180kilómetros corriendo/andando todo el litoral malagueño, sin parar.
- 33 horas de carrera.
- 2 noches seguidas sin dormir.
- Calambres y dolores musculares.
- Visiones y alucinaciones varias en la segunda noche.
- Temperaturas elevadas de día y una humedad sofocante de noche, que produjo en algunos compañeros deshidrataciones, bajadas de azúcar y ampollas.
- Gritar, hasta quedarme sin voz, de dolor y rabia en algunos momentos de la carrera.
- Ganas de llorar y abandonar a partir del kilómetro 135.
- Concentración y sufrimiento mental para dejar al miedo a un lado, cerca pero sin cubrirme, desde el kilómetro100.
- Cantidad de motivos para rendirme y dejar de correr. . .
Contemplar los rostros de felicidad, amor y alegría de Ana Ana Robles Anaya, Jesús y Lunita que corren 180kilómetros cada día y pensar "VOLVERÍA A HACERLO MAÑANA; SIN DUDA"
Gracias por dejarnos ser el altavoz por el que habéis gritado el nombre del Síndrome de Angelman sin dejar de sonreír.
Os río las gracias,
por enseñarme a reír.