31/05/2016
Pasados ya 4 días y de nuevo inmersos en la normalidad del día a día en nuestras vidas, toca explicar que paso con nuestro reto. La sangre ya no nos hierve y la cabeza está serena y en calma.
Primero de todo queremos pedir disculpas por la demora los compromisos familiares y laborales después de estar casi una semana fuera de casa no nos lo han permitido.
Entonces que paso?
Llegados a Tarifa nos pusimos en contacto con Rafael Gutiérrez presidente de ACNEG. En la primera reunión ya nos avanzo que la semana pintaba mal para un doble cruce y nos propuso esperar unos días para ver si la climatología mejoraba un poquito al final de semana, pero si esto sucedía tendríamos de hacer una ida (España-África) muy rápida aprovechando las corrientes que nos empujarían y una vuelta donde no nos podríamos relajar hasta coger la corrientes que nos llevarían hasta la orilla.
Para hacer la espera mas llevadera y para mantenernos alerta establecimos unas rutinas diarias: entrenamientos en las horas del posible cruce, nadar a favor de corriente y en contra, llevar ritmos iguales al cruce, estiramientos, descanso, hidratación …
Nos volvimos a ver el miércoles y rediseñamos el plan; Para tener éxito necesitábamos ir muy rápidos en la primera hora u hora y media para después bajar un poco el ritmo hasta llegar a África en SUB 3 horas, aprovechando al máximo las corrientes para no desgastarnos demasiado en la ida. Una vez llagados sin demorarnos mucho tocar tierra y volver hacia España haciendo una primera hora a un ritmo fuerte para salir rápido y podernos relajar un poco después hasta llegar a las corrientes donde tarde o temprano nos acercarían de nuevo a tierra. Aquí nos dimos cuenta que el reto era mayúsculo el ritmo tenia de ser muy alto y tener la suerte de poder aprovechar al máximo las corrientes pero a eso habíamos venido.
Después de una noche movidita con los nervios a flor de piel nos levantamos la mañana del jueves deseosos desayunamos, preparamos los avituallamientos y finalmente nos preparamos mentalmente. Llegamos al embarcadero a las 11:15 tal y como nos habían pedido allí nos encontramos con Rafael, Antonio y Fernando.
Al llegar allí sus rostros no eran de mucho entusiasmo, estaban muy serios y nos dijeron con gran honestidad, lo que no queríamos oír, chicos el doble cruce imposible solo les podemos garantizar la ida. Lo teníamos claro no hizo falta mirarnos ni plantearnos hacer solo la ida, nos habíamos preparado, queríamos hacer y habíamos venido para el doble cruce. Después de hablar con ellos y valorarlo allí mismo al lado de las embarcaciones, ya que el viernes, sábado y domingo estaba aún peor no teníamos más opción de renunciar a nuestro sueño. En ese momento enfundados en el neopreno, con las bolsas llenas… la frustración y la rabia contenida se nos comía por dentro, pero inmediatamente reaccionamos y les propusimos la posibilidad de volver mas adelante cuando las condiciones fueran optimas. Ellos enseguida accedieron y con gran profesionalidad y al mismo tiempo con gran sensibilidad nos comentaron que nos buscarían unos días donde la climatología fuera buena para hacer del doble cruce y que nos avisarían con 2 o 3 días de antelación, pero antes tenían de organizarse ya que tienen la agenda muy llena.
Nos volvimos al hostal muy contentos porque tendríamos otra posibilidad.
Así que el reto no ha terminado sino que esta de nuevo en marcha a la espera que se pongan en contacto con nosotros dentro de unos días. No sabemos cuando será pero por lo que nos avanzaron será dentro de los próximos meses.