05/01/2016
El próximo verano no habrá Dulantziringuito.
El reciente fallo del concurso público así lo ha decidido.
Sabíamos que sin pujar teníamos muy difícil ganar el concurso pero somos muchas las personas que pensamos que la subasta no es el método idóneo para la contratación de determinados servicios públicos donde el contacto humano es importante.
Entendemos que una vez establecido un canon económico suficiente, debe priorizarse por encima del dinero sobrepujado (40 puntos sobre 100 en este concurso) otros factores a nuestro juicio mucho más determinantes como el curriculum vitae (0 puntos en este concurso) o la opinión de los y las usuarias (0 puntos en este concurso)
Nuestros mejores deseos para quienes han ganado el concurso que además nos consta que lo van a hacer tan bien como en veranos anteriores.
Nos despedimos reproduciendo la carta que enviamos a la mesa de contratación junto con nuestra oferta económica.
A LA ATENCIÓN DE LOS MIEMBROS DE LA MESA DE CONTRATACIÓN
Nos parece profundamente injusto que un servicio como el que aquí se valora que repercute directamente en la ciudadanía y que tiene un componente tan grande de contacto personal y humano, esté 100% condicionado por cuestiones económicas y no se pondere de la misma manera otros aspectos relevantes a nuestro juicio como la educación, el respeto, la confianza, la honestidad…
Además se trata de cantidades económicas que para el consistorio no son relevantes ni siquiera en relación al dinero invertido por el propio ayuntamiento en estas instalaciones en concepto de mejoras, arreglos de desperfectos, etc. Pensamos que el hecho de que las personas licitadoras puedan hacerse cargo o no de ese mantenimiento básico (electricidad, fontanería, cerrajería… puede suponer un ahorro municipal mayor que la diferencia que pudiera haber entre ofertas)
Nuestra propuesta es que para futuras convocatorias SE TENGA EN CUENTA LA OPINIÓN DE LA CIUDADANÍA MEDIANTE UN SENCILLO PROCESO PARTICIPATIVO VINCULANTE que suponga, al menos, un porcentaje tan importante como el económico.
Esta empresa decide no incrementar el canon mínimo porque opta por invertir el beneficio que pueda generar en los próximos ejercicios en mejoras directas en el bien (el suelo elevado del bar de 2014 o la construcción de una pantalla de cine en 2015 son pruebas fehacientes) En este sentido y para este año tenemos la intención de instalar uno o varios veladores dentro de la carpa grande que impidan el viento. También creemos que es prioritario mejorar las condiciones económicas de las personas trabajadoras porque estamos convencidos que un equipo humano motivado y bien retribuido ofrece un mejor servicio al cliente.