28/03/2026
dónde eso fuera en el ámbito de la escena Rock y Metal Bogotána nunca se habrían dado a conocer, nunca... los hubieran puesto a audicionar frente a jurados x que muchas veces no tiene bandas ni proyectos exitosos pero si te lo exigen que seas uno, te dirían en qué afinación tocar, te dirían como hablar sobre que cantar, te propondrían con que marca de instrumento tocar, te exigirían que haya una integrante femenina para darle más inclusión, etc.. etc...
Tranquilas y tranquilos que en Bogotá es Rock no los vamos hacer perder su tiempo, dinero y energía en audiciones que muchas veces ya están cuadradas internamente con los grupos elegidos y es mera pantalla para un proceso local, sabemos lo que se siente perder el tiempo y hasta la dignidad como banda audicionando frente a gente que nunca te va a valorar ... Bogotá es Rock te escucha sin juzgar y te pone a circular .... únete al movimiento más conciente y real de la escena vamos a rockear juntos
"Él quería que sonáramos como una banda de Heavy Metal normal, pero nosotros solo queríamos ser los más ruidosos" - Tom Angelripper.
En 1984, S***m era un trío de adolescentes obsesionados con Venom y Motörhead, pero con nula formación técnica. Al entrar a los Caet Studios para grabar In the Sign of Evil, el choque con el productor Wolfgang Eichholz fue inmediato y violento.
Al escuchar los primeros acordes, Eichholz se horrorizó: la banda ignoraba el metrónomo, aceleraba a voluntad y el nivel de Witchhunter y Grave Violator era, en sus palabras, "sumamente primitivo".
"Estos chicos no saben tocar; estamos perdiendo el tiempo y el dinero".
Eichholz intentó "limpiar" el sonido, pero la terquedad de Tom Angelripper se impuso. Él no buscaba perfección, sino energía pura. El sello decidió seguir adelante solo porque el presupuesto ya estaba pagado, permitiendo que esa fricción creativa pariera un EP crudo, sucio y orgánico.
Aunque la crítica de la época se burló de su "falta de técnica", el tiempo le dio la razón a S***m. Himnos como "Outbreak of Evil" y "Blasphemer" no solo definieron el Thrash alemán, sino que se convirtieron en el plano fundamental para la segunda ola del Black Metal noruego (Mayhem, Darkthrone).
***m