20/11/2025
Wilson Montoya Pulpmovies Cineclub Pulpmovies Cineclub enfrenta hoy una pausa intempestiva, un silencio obligado en el corazón del centro de Medellín. Pero no es un silencio vacío: es el eco de 30 años de formación de públicos, de proyecciones gratuitas que abrieron mundos, despertaron sensibilidades y formaron generaciones enteras de espectadores críticos, curiosos y profundamente humanos.
Hablar de Pulpmovies es hablar de la terquedad luminosa de Wilsón Montoya, un obstinado indispensable, un guardián del cine mundial y contemporáneo que, contra todo pronóstico, sostuvo por tres décadas un espacio donde Medellín pudo encontrarse con otras culturas, otras miradas y otras formas de narrar la vida. Su labor es patrimonio vivo de la ciudad.
La interrupción, no deseada, de este proyecto no debería verse como una derrota, sino como un llamado urgente: Pulpmovies es un espacio que la ciudad no puede permitirse perder. Estos procesos, que democratizan la cultura, que ofrecen educación estética gratuita, que construyen tejido social a través del arte, merecen el apoyo del Estado, el respaldo institucional y el reconocimiento que por años se les ha negado.
Hoy más que nunca, Medellín debe cuidar aquello que la hace más humana, más crítica y más consciente. Pulpmovies no es solo un cineclub: es un faro cultural que ha encendido la luz para miles.
Ojalá este cierre forzado sea apenas un paréntesis, y no un punto final.
Toda la fuerza, toda la admiración y todo el respaldo para Pulpmovies Cineclub y para Wilsón Montoya.
La ciudad les debe más de lo que imagina.