06/03/2022
"Si me preguntas para qué escribo, aparte de para comer, o para vivir, es porque en un momento me di cuenta del poder que tenía la literatura. Cuando era niña llegó a mis manos un libro que hablaba exactamente de lo que me estaba pasando. Yo estaba viviendo con mi abuela, me llevaba muy mal con ella, tenía una relación de mucha opresión, me sentía totalmente oprimida y maltratada y leí por casualidad "La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada" de Gabriel García Márquez, y dije, este señor entiende perfectamente lo que me pasa. ¿Cómo pudo haber escrito el libro sobre lo que estoy sintiendo sin que me conociera?, me preguntaba. Y hay veces que pasa eso, que tú estás viviendo algo y te cae un libro sobre lo que te está pasando. Y ahí se produce una especie de interconexión extraña entre los libros y los lectores, que los surrealistas dirían que es azar objetivo. Pero yo creo que cuando escribo y después publico un libro, me doy cuenta por los comentarios de los lectores, de que eso también pasó con mi libro. Que a alguno de esos lectores también le llegó justo y que eso que yo estaba expresando por necesidad, ellos lo estaba recibiendo como un bálsamo. Es una conexión muy íntima la que se establece entre un texto y un lector. El escritor pone su subjetividad ahí adentro y elige bien las palabras para tratar de ser lo más conciso y claro sobre lo que quiere decir. Y el lector lo recibe así. Leer es un acto de recogimiento como hay pocos en esta sociedad."
- Guadalupe Nettel