24/05/2026
A 20 años de su partida, recordar al maestro Gustavo Gómez Ardila es volver a escuchar la voz profunda de Santander hecha música. No fue solamente un director coral o un compositor: fue un sembrador de sensibilidad, disciplina y amor por la música colombiana.
Desde Zapatoca hasta los grandes escenarios internacionales, llevó el nombre de Colombia con humildad y excelencia. Bajo su dirección, la Coral UIS se convirtió en referente latinoamericano y abrió caminos para generaciones enteras de músicos y coristas.
Su legado permanece vivo en cada interpretación de “Aires de mi tierra”, “Lejos de mi madre”, “Ni más ni menos” y “Rayitos de luna”, obras que siguen emocionando porque nacieron desde la autenticidad del alma santandereana.
Hoy su nombre continúa iluminando la cultura coral gracias al Festival Coral Internacional Gustavo Gómez Ardila, encuentro que reúne agrupaciones nacionales e internacionales para celebrar la música coral y mantener viva su memoria artística.
Más que un músico, Gustavo Gómez Ardila fue maestro de vida. Enseñó que cantar en coro era escuchar al otro, construir armonía y entender que la música también es una forma de dignidad y de encuentro humano.
Veinte años después de su fallecimiento, Santander y Colombia siguen de pie ante su obra, agradeciendo el privilegio de haber tenido un hombre que convirtió la música en patrimonio del corazón colectivo.