18/08/2019
Recuerdos de un hombre memorable.
Ex-esma, diciembre 2012, encuentro con realizadores argentinos, mucha gente, pasamos toda la jornada junto a Coco Blaustein, charlando sobre la experiencia en cine y los derechos humanos.
Al final de la jornada, vino José Martínez Suarez, a quien yo no conocía (personalmente) y me acerco, y lo saludos respetuosamente (ese respeto que me inspira la gente que ha marcado y ha hecho tanto por muchos) y la persona que lo acompañaba le dice que yo soy el director de "Infancia Clandestina" , recién ahí me mira con esa mirada transparente y ausente, al mismo tiempo, se le llenan los ojos de lágrimas, me abraza y comienza a llorar. Yo no entendía nada. Ese cuerpo con tanta sabiduría y kilómetros recorridos, temblaba de sollozo en mis brazos.
Se separa y muy cerca de mí, me mira a los ojos con los suyos húmedos, y me dice: "tu película me emociono mucho, es una de las mejores películas de mi vida"... Y ahí comprendí que todo aquello que había escuchado sobre su propia historia, su hija, su yerno, etc. era cierto.
Ese hombre, de mirada transparente, de historia histórica, maestro de maestros, profundamente emocionado por Infancia Clandestina, fue un momento inolvidable, que me confirmaba su humanidad.
Buen viaje José Martínez Suarez.
Gracias por la huella que dejaste en tantas personas.
Benjamín Avila.