10/09/2014
PALABRAS DE DIANA LÓPEZ, a propósito del reconocimiento que la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA) le otorgó como Personalidad del Año:
"Recibir un reconocimiento de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, Capítulo Venezuela, una organización que se destaca por su pluralidad y constancia, reviste un inmenso honor para mí. En esta hora, en la que las instituciones venezolanas padecen su más infausta fragilidad, estimo que es esencial mantener los espacios de reflexión y encuentro, y los Premios de la Crítica de AICA, otorgados anualmente, son el ejemplo de perseverancia que nuestro país agradece.
Cuando Carlos Maldonado y María Luz Cárdenas me informaron que este año se me otorgaba este reconocimiento, me conmoví. Me vino a la mente una larga película llena de imágenes de mis recorridos y vivencias por ese entrañable mundo al que denominamos el mundo del arte.
Mis memorias de la infancia y la adolescencia están repletas de escenas de aquellas salas de exposiciones y de museos a los que asistía con mis padres en la Caracas de los años 70. Penetrables de Soto, las luminosas obras de Reverón, el universo pictórico de Jacobo Borges, las cerámicas de SEKA, las instalaciones de Carlos Zerpa. En los 80 comencé a estudiar arte en el desaparecido Instituto Federico Brandt. Allí conocí a mis amigos Sandra Vivas, Muu Blanco y otros artistas, y comenzamos a explorar el dibujo, la pintura, el performance. En esa pequeña casa en San Bernardino encontré mi vocación de vida: allí supe que me dedicaría de lleno y de un modo irrenunciable a esto que llaman el arte y la cultura.
En los 90 participé de un momento de gran entusiasmo en torno al arte contemporáneo venezolano. Salones, bienales, publicaciones, becas de estudio. Las salas de exposición y los museos abrían sus puertas y acogían a una generación emergente. Al terminar mis estudios en el exterior regresé a Venezuela y me movió la idea de crear nuevos espacios alternativos que complementaran el circuito de arte de la ciudad. En 1997 inauguramos LOCAL, una propuesta de difusión del arte emergente. En esos espacios de una vieja casa en la Florida, comencé a entender la importancia de las redes y del trabajo colectivo.
Luego vino una década de intenso trabajo, ligada al municipio Chacao, a la ciudad de Caracas y al espacio público. Asumimos el reto de convertir al municipio
en una referencia cultural para el país. Ofrecimos un modelo de cómo contribuir al desarrollo local desde el arte y la cultura. La respuesta fue masiva. Vinculamos el hecho artístico con la vida cotidiana. Desde lo efímero a lo permanente, desde Por el medio de la calle y el Festival de la Lectura, a la Plaza Los Palos Grandes y el Centro Cultural Chacao.
Hoy no soy capaz de imaginar mi vida sin arte. Ante las crisis profundas, el ser humano recurre a las expresiones capitales: el dibujo, el canto, la escritura. Con esta Fe en el arte, en los libros, en las ideas, la música y la poesía, me ha tocado visitar los tenebrosos y oscuros pasillos de la cárcel de Ramo Verde. Allí donde tienen a mi hermano, Leopoldo, encerrado en una celda, he podido compartir con él las posibilidades que nos ofrece el arte las cuales nutren y enriquecen nuestro mundo interior. En su cautiverio he sido testigo de cómo el dibujo, la escritura y su imaginación lo hacen libre.
Para mí el arte es el modo de vida que impregna todos los aspectos del acontecer humano, desde los espacios públicos hasta los lugares más íntimos; el arte nos acompaña en momentos de celebración, pero sobre todo en los momentos de dolor y angustia. El arte nos libera.
Hoy me siento orgullosa de formar parte de la comunidad artística venezolana, de la tradición que hemos heredado, y de los retos que día a día asumimos. Al recibir este reconocimiento, ratifico mi compromiso de continuar abriendo ventanas para reconocernos desde nuestras diferencias, desde nuestras fortalezas y debilidades, a la vez que reitero mi compromiso de continuar creando espacios para fomentar ese invalorable bien que nos enaltece y que bulle en el fondo de cada una de nuestras almas: la libertad.
Gracias al AICA, y felicitaciones a todos los reconocidos en el día de hoy".