02/09/2026
🔥 PRIMERO DE LA FINAL: Ribereños tamizmas de sisal Y Siboney DEJAN LA SERIE EN LLAMAS 🔥
⚾ NUEVE ENTRADAS NO FUERON SUFICIENTES PARA DEFINIR AL GANADOR
Tal y como lo habíamos anticipado, el primer capítulo de esta gran final de la Liga Estatal Yucateca de Béisbol resultó ser un auténtico duelo no apto para cardíacos.
En un partido de esos que hacen vibrar las tribunas, Ribereños de Sisal y Siboney se enfrascaron en un verdadero duelo de toma y daca, intercambiando carreras, batazos y emociones durante nueve entradas, hasta terminar igualados a 6 carreras por bando.
Y cuando parecía que el encuentro estaba destinado a definirse en el último suspiro, el béisbol volvió a demostrar por qué es el Rey de los Deportes: una jugada defensiva evitó la victoria de los locales y mandó el partido a territorio de extrainnings.
El desenlace de este emocionante encuentro tendrá que esperar. Este domingo 6 de septiembre, desde el puerto de Sisal, continuará la batalla por el primer triunfo de esta apasionante serie final.
DUELO DE BRAZOS SOBRE LA LOMITA
Los encargados de abrir este auténtico choque de trenes fueron Sergio “El Chino” Chuil, por los Ribereños, y Kevin Ocampo, por Siboney.
Ambos serpentineros demostraron por qué fueron llamados para cargar con la responsabilidad de iniciar una final de esta magnitud. Ambos trabajaron durante seis sólidas entradas, permitiendo seis carreras y abandonando el encuentro sin decisión.
Una batalla de pitcheo que, conforme avanzaban los episodios, se transformó en una auténtica guerra de batazos.
RAY AGUALLO HIZO TRONAR EL MADERO
Por los Ribereños destacó el poder ofensivo del cañonero Ray Aguallo, quien se convirtió en una de las figuras de la tarde al conectar dos cuadrangulares.
El primero llegó temprano, en la primera entrada, para poner a los de Sisal al frente en la pizarra y hacer rugir a la afición ribereña.
Pero Aguallo no se conformaría con uno.
Más tarde volvería a desaparecer la pelota detrás de la barda para ampliar la ventaja de los visitantes, en lo que parecía encaminar a los Ribereños hacia el primer triunfo de la serie.
Sin embargo, Siboney no estaba dispuesto a bajar los brazos.
Los de casa respondieron haciendo estallar sus cañones y, con batazos oportunos de Miguel Santana, Hernán Pavia y José Castillo, lograron darle la vuelta al partido y mantener con vida a su equipo en una final que desde el primer juego comenzó a escribir su propia historia.
ATRAPADAS DIGNAS DE UNA FINAL
Pero no todo fueron batazos.
En un encuentro tan cerrado, las grandes jugadas defensivas terminan pesando tanto como un cuadrangular, y este partido tuvo dos auténticas joyas.
Por los Ribereños, Ricardo Mena, defendiendo la antesala, realizó una espectacular atrapada en un momento clave del encuentro.
Y por Siboney, el estelar jardinero central Lorenz Beytia volvió a demostrar la enorme calidad que posee con el guante, realizando una atrapada que evitó que los Ribereños pudieran ampliar su ventaja.
Dos jugadas que, en una final, pueden cambiar por completo el destino de un campeonato.
NOVENO EPISODIO CON CARDÍACO ENCUENTRO EN LA GOMA
Y por si a este partidazo le faltaba algo de drama, llegó la parte baja del noveno episodio.
Con dos outs en la pizarra y corredores en circulación, Siboney tenía en los senderos la carrera que podía significar la victoria.
Entonces apareció el emergente Rodrigo Navarro, quien se paró en la caja de bateo con la responsabilidad de darle la ventaja a los locales.
Navarro respondió.
Batazo de hit por la banda contraria
La pelota encontró terreno y Elías Espadas emprendió el vuelo rumbo al plato. La posibilidad de dejar tendidos a los Ribereños estaba a 180 pies de distancia.
Pero entonces apareció otro de los grandes protagonistas de la tarde.
Yordi Burgos realizó el tiro hacia el plato y el receptor Alan Mezquita recibió la pelota para completar la jugada y de esta manera cayera el tercer out.
La carrera del gane quedó a centímetros de consumarse.
La afición contuvo el aliento, el dugout visitante respiró y el encuentro tiene que continuar más allá de las nueve entradas.
Este domingo continúa una final que promete emociones, batazos, grandes jugadas y, sobre todo, béisbol del bueno.