12/12/2025
A veces, entre semanas imposibles y días que parecen no alcanzar, sucede algo que nos recuerda por qué amamos lo que hacemos. Este pastel nació justo ahí: en medio de una agenda llena, pero con el corazón puesto en una persona muy, muy, muy, muy, muy especial para mí. Una mujer que siempre está para todos!
Creé un pastel rectangular que cubrí con la receta de merengue de mi abuela, un merengue suave y brillante, coronado con flores de pasta de goma hechas a mano y acompañado de frutas naturales que aportaban vida, frescura y color. Le elegí unas velas especiales, pensadas solo para ella, porque este no era un pastel más… era un abrazo hecho azúcar.
A pesar del cansancio, me di el tiempo de hornearlo, decorarlo y llevarlo a su celebración. Y cuando lo vi sobre la mesa, entendí que cada minuto valió la pena: era mi manera de decirle “aquí estoy”, de agradecer su amistad, de celebrar su vida con algo hecho con el Mariño más sincero
Gracias por ser y estar y permanecer