31/05/2026
Este torneo arrancó como arrancan los equipos que se saben candidatos: avasallando. Jugando bien. Compitiendo mejor. Tocando, gustando, goleando.
Pero después llegaron las lesiones, las ausencias y algunos puntos que se escaparon. Y apareció la duda.
Lo que nunca fue opción fue rendirse.
Este grupo decidió hacer lo que hacen los equipos de verdad: juntarse más fuerte cuando sopla viento en contra.
Mientras algunos veían problemas, nosotros vimos una oportunidad para demostrar de qué estamos hechos. Y así fue.
Entrenamiento tras entrenamiento. Partido tras partido. Con tipos llegando cansados después de trabajar todo el día y cruzando Madrid para entrenar, peleándole tiempo a la vida para defender una camiseta que no se paga, no se compra y no se explica.
Se siente.
Y cuando algunos rivales intentaron sacarnos del partido, elegimos responder como mejor sabemos: jugando.
La camiseta de RIVER se defiende con fútbol.
SER DE RIVER también significa saber quién sos cuando las cosas no salen como querés.
Ayer, en La Elipa, nos tocó empezar perdiendo.
0-1.
Y por un instante apareció esa sensación incómoda que tienen todas las finales antes de convertirse en historia.
Pero este equipo tiene memoria.
Y tiene algo que no se entrena. HUEVOS.
Y llego la reacción. Llegó el empate.
Llegó la convicción. Y llegaron los goles.
El marcador terminó diciendo 3-1.
Guiño del destino.
La figura de la jornada fue Orly. Pero la verdadera figura sigue siendo el equipo.
Hoy estamos donde queríamos estar.
Con una sola final por delante.
A 90 minutos de revalidar un título que costó sacrificio y horas invisibles.
Queda una batalla más. Una más.
Y después veremos qué dice la historia.
Por ahora, toca hacer lo que este grupo hizo durante todo el año.
Creer. Luchar. Y representar a River como River merece.
Porque la distancia no para esta locura.
Porque siempre habrá alguien dispuesto a dejar todo por esta camiseta.
Nos vemos el 13 de junio.
Vamos River. Vamos Filial River Plate Madrid. ❤️🤍❤️