28/01/2025
Todos sabemos de la importancia de IRAKERE para la trascendencia de la música cubana y para la historia del jazz latino a nivel mundial. Sin dudas, un antes y un después. IRAKERE 50, es un homenaje, pero es también es la continuidad legítima del inmenso Chucho Valdés a su propio camino, junto a algunos de sus compañeros : Arturo, Paquito, Horacio...
Para la nueva generación que integra el elenco de la banda es un privilegio y sobre todo una experiencia excepcional, que también marcarán en sus trayectorias un antes y un después.
Emilio Frías se incorpora a esta constelación extraordinaria. Sí, el Niño, el muchacho del barrio, con ese timbre único, con esa bomba tan suya, con ese talento nato, con esa fuerza, viene a enriquecer de ese toque popular, de ese sello indentificable, las ya excepcionales filas de IRAKERE 50.
¡Orgullo sano, sano orgullo! Sentimos un placer tan grande, porque lo sabemos merecedor de ello y de más. Conocemos su fibra, su estirpe y ese estampido de sentimientos que es capaz de colocar en todas sus interpretaciones.
Escalar a esta cima no es fruto del azar, es una consagración merecida.
Lo celebramos tanto, lo aplaudimos más. Mientras estas historias tejidas entre talento y talento, existan y germinen, la Música Cubana, seguirá siendo lo que, en resumen, ha sido siempre: el banda sonora de un país, la identidad real y perentoria de un pueblo. De ese pueblo viene Emilio, a ese pueblo cantará con su propio proyecto y con éste, que lo consagra como lo que es, un inmenso artista.
Sí, lo celebramos tanto, y lo aplaudimos más: ¡Alaroye! 🩷
Emilio Frias
El Niño y La Verdad
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