27/05/2026
Profesionales de la música, sí, pero también de la condición humana, el escapismo hacia la alegría y el hedonismo compartido. La diligencia de talento, alta graduación, humos aromáticos, melodías medicinales y cachondeo multidisciplinar de y hizo una parada para recordar en Bullas. Y traían la saca llena de canciones, las de su tremendo disco compartido y un montón de regalos más que fueron soltando conforme se fue garrapateando el show. Una explosión de naturalidad que puso a la gente a mil y al parecer también a los músicos, teniendo en cuenta que pasaron dos horacas sobre el escenario y luego aún se tocaron alguna más en los camerinos. Traviesos, generosos y con buena música para rato. Qué noche, hasta una de Los Chichos se tocaron…