12/03/2026
Durante años entendí algo que transformó mi vida: somos espíritu, alma y cuerpo.
Muchas veces cuidamos el cuerpo, alimentamos el espíritu, pero dejamos el alma descuidada.
El alma es donde viven: Nuestra mente, nuestras emociones, nuestra voluntad
Y ahí se libra la batalla de la vida.
La Biblia dice que debemos guardar nuestro corazón, porque de él mana la vida, y también que debemos renovar nuestra mente para conocer la verdad.
Hace años Dios me habló algo muy claro: ”Si quieres ser la mujer que sueñas ser, trabaja primero en tu interior.”
En 2017 hice mi primer mapa de sueños y escribí: ser una mejor mamá, ser una mejor esposa, ser una mejor líder, ser una mejor instructora.
Y Dios me dijo: “Entonces trabaja en tu mente y en tu corazón.”
Desde entonces empecé un proceso de crecimiento: leer, estudiar, sanar heridas, cambiar pensamientos, perdonar y renovar mi forma de pensar.
Hoy puedo decir que veo frutos: un hogar restaurado una relación sana con mis hijos, una vida con propósito
Por eso nace Mujeres que Florecen, porque creo que cuando una mujer sana su interior, todo en su vida comienza a florecer.
Gladys Pallo